Si quieres probar una de esas recetas para cenar que te dejen como un auténtico chef sin tener que pasarte tres horas pegado a la cocina, hoy te traigo un clásico que nunca falla. Vamos a marcarnos una receta de atún encebollado con vino blanco de las que hacen época. Es ese plato que parece de restaurante caro pero que, en realidad, se hace con cuatro cosas que tienes por casa y un buen trozo de atún. Prepárate, porque el olorcito que va a dejar en tu cocina es de otro planeta.
¿Qué necesitas para preparar la receta de atún encebollado con vino blanco? Ingredientes
- Atún fresco: 2 lomos o rodajas hermosas (unos 400 g).
- Cebollas: 2 grandes (aquí el "encebollado" es literal, ¡no escatimes!).
- Vino blanco: Medio vasito (un Jerez, un Val de Vid Verdejo o un Quinta De Couselo le van de cine).
- Ajo: 2 dientes laminados.
- Laurel: Una hojita para el aroma.
- Aceite de oliva virgen extra: Un chorreón del bueno como los de Elizondo, Finca La Torre o Castillo de Canena.
- Especias: Sal y pimienta negra de Carmencita y una pizca de pimentón dulce (opcional, pero recomendado).
¿Cómo preparar receta de atún encebollado con vino blanco? Elaboración paso a paso
- Mima el atún: Corta el atún en dados grandes o déjalo en lomos, como más te guste. Salpimiéntalo y pásalo por la sartén con un pelín de aceite solo para sellarlo (que se dore por fuera pero se quede jugoso por dentro). Sácalo y reserva.
- La montaña de cebolla: En ese mismo aceite, echa los ajos y toda la cebolla cortada en juliana (tiras finas). Pon el fuego medio-bajo y deja que se poche con calma hasta que esté transparente y blandita. Este paso es la clave, ¡no tengas prisa!
- El toque maestro: Cuando la cebolla esté en su punto, añade la hoja de laurel y la pizca de pimentón. Remueve rápido para que no se queme.
- Alegría con el vino: Sube un poco el fuego y vierte el vino blanco. Deja que evapore el alcohol un par de minutos. Verás cómo se crea una salsita increíble con el jugo de la cebolla.
- El reencuentro: Mete de nuevo el atún en la sartén con la cebolla. Tápalo y deja que se cocine todo junto apenas 2 o 3 minutos para que el pescado coja todo el sabor pero no se quede seco.
- A la mesa: Sírvelo bien caliente y, si tienes un poco de perejil fresco por ahí, pónselo por encima para el postureo.
Consejos y trucos para preparar la receta de atún encebollado con vino blanco
Antes de que te lances de cabeza a la cocina, hay unos cuantos "tips" de oro para que tu receta de atún encebollado con vino blanco pase de ser una cena normalita a un plato de restaurante con estrella. Al final, el truco de estas recetas para cenar está en los pequeños detalles: esos que hacen que el pescado no se quede seco y que la cebolla sea pura mantequilla. Aquí tienes los secretos mejor guardados:
- No te pases de cocción: Si dejas el atún mucho tiempo al fuego, se vuelve duro y seco. Saltéalo a fuego fuerte solo para marcarlo y añádelo al final del todo, un par de minutos antes de apagar el fuego, para que se termine de hacer con el calor residual.
- La cebolla, con paciencia: El secreto de un buen encebollado es que la cebolla esté muy, muy pochada. Si tienes tiempo, déjala a fuego lento hasta que esté casi caramelizada. Ese dulzor natural contrasta de locos con el punto ácido del vino blanco.
- Elige bien el vino: No hace falta que te gastes 50 pavos, pero usa un vino blanco seco que te guste. Un Fino de Jerez o un Manzanilla le dan un toque andaluz espectacular, pero un Rueda o un Albariño también funcionan de miedo.
- Añade un chorrito de vinagre: Un truco de abuela es echarle una cucharadita de vinagre justo antes de añadir el vino. Opciones como el vinagre al Pedro Ximénez o el vinagre de sidra ecológico le dan una potencia de sabor que flipas y ayuda a equilibrar la grasa del atún.
- El corte importa: Si compras el atún en tacos grandes, asegúrate de que todos tengan un tamaño parecido para que se cocinen por igual. Y si puedes, quítale la parte oscura (sangacho) si prefieres un sabor más suave.
- ¿Pimentón sí o no?: Puedes echarle una pizca de pimentón de la Vera al final del pochado de la cebolla. Le da un color rojizo y un toque ahumado que eleva la receta de atún encebollado con vino blanco a otro nivel.
¿Con qué acompañar esta receta de atún encebollado con vino blanco? Ideas de maridaje
¡Ya tienes el plato listo y huele que alimenta! Pero claro, no vamos a dejar este platazo solo en la mesa. Para que tu receta de atún encebollado con vino blanco sea un éxito total, necesitas una bebida que esté a la altura del saborazo de la cebolla pochada y el punto del mar. Como estamos hablando de una de esas recetas para cenar que te arreglan el día, aquí tienes opciones top para que brindes como un auténtico rey o reina:
Cerveza para un toque desenfadado
Si eres más de birra, no te preocupes, que el atún aguanta lo que le echen. Prueba con opciones como La Estrella de Galicia, Rivera Reposada, Budejovicky Budvar o Lupia Herbal Nugget para no tapar el sabor dulce de la cebolla. Es el maridaje perfecto para una cena relajada entre semana donde solo quieres disfrutar de tu receta de atún encebollado con vino blanco sin complicaciones, pero con mucho sabor junto a una buena cerveza.
Tintos ligeros, ¿por qué no?
Aunque nos hayan dicho mil veces que el pescado va con blanco, el atún es el "solomillo del mar" y tiene potencia de sobra para un vino tinto. Eso sí, olvida los vinos con mucha madera. Vete a por un tinto joven como el Cillar de Silos, quizás un Mencía (como el Pizarras y Esquistos o Ponte da Boga P.) o un Pinot Noir, que son ligeros, afrutados y entran muy bien. Es una opción original para salirte de lo típico y darle un aire diferente a tus recetas para cenar.
Agua con gas y un toque de limón
Si quieres mantener la cena en plan light y no te apetece alcohol, el agua con gas es tu mejor aliada. Hazte con tu botella de agua con gas Magma de Cabreiroá, sirve, ponle mucho hielo y una rodaja de limón o lima. La burbuja ayuda a digerir mejor el plato y el toque cítrico le va de perlas al pescado. Es la forma más sana de acompañar tu receta de atún encebollado con vino blanco sin perder ni un ápice de frescor.
Ya ves que esta receta de atún encebollado con vino blanco es pan comido. Es una de esas recetas para cenar que te salvan la vida porque es rápida, nutritiva y está deliciosa. El atún queda súper tierno y la cebolla caramelizada con el vino es, simplemente, de otro nivel. Así que ya sabes, la próxima vez que veas un buen atún en la pescadería, ni te lo pienses: ¡a la cazuela!
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