Si hay algo que grita "Navidad en casa de la abuela" (pero de las de verdad, de las que te hinchan a comer) es la receta de roscos de vino. Olvídate de los industriales que parecen cartón; hoy nos ponemos el delantal para marcaros una de esas recetas caseras de toda la vida que te hacen quedar como un/a auténtico/a chef ante tus colegas y tu familia. Son súper fáciles de hacer, aguantan un montón y, aviso importante: ¡son deliciosas!
¿Qué necesito para preparar la receta roscos de vino? Ingredientes
No te compliques, que seguro que casi todo lo tienes ya por la cocina o lo puedes conseguir directamente hasta tu hogar en Bigcrafters:
- 500 g de harina de trigo (la de toda la vida).
- 125 ml de vino dulce (un Moscatel, Jerez o Pedro Ximénez le va de cine).
- 200 ml de aceite de oliva virgen extra (que sea bueno, como los de Finca La Torre, Elizondo o Castillo De Canena).
- 125 g de azúcar glass (y un poco más para el toque final).
- 1 cucharada de ajonjolí (sésamo) tostado.
- 1 cucharadita de canela en polvo.
- Ralladura de medio limón (solo la parte amarilla, ¡que lo blanco amarga!).
- Una pizca de matalahúva (anís en grano), opcional pero muy recomendable.
¿Cómo preparar receta de roscos de vino? Elaboración paso a paso
- Tuesta la harina: Este es el truco del almendruco. Pon la harina en una bandeja de horno a 150°C unos 20 minutos. Ve moviéndola para que no se queme, solo queremos que pierda el sabor a "crudo". Luego, deja que se enfríe.
- Mezcla los líquidos: En un bol grande, echa el aceite, el vino dulce y la ralladura de limón. Dale un buen meneo.
- Añade los secos: Incorpora la harina tostada (mejor si la tamizas con un colador), el azúcar, el sésamo, la canela y el anís.
- A amasar: Mete las manos sin miedo hasta que tengas una masa que no se te pegue a los dedos. Si ves que está muy blanda, puedes echarle un pelín más de harina, pero sin pasarte.
- Dales forma: Estira la masa con un rodillo hasta que tenga un grosor de un dedo (más o menos 1,5 cm). Corta círculos con un vaso y hazles el agujerito del centro con un tapón o con el dedo.
- Al horno: Ponlos en la bandeja con papel de hornear a 180°C durante unos 12-15 minutos. No esperes a que se pongan marrones, tienen que salir blanquitos y algo blandos (luego endurecen al enfriarse).
- El toque final: Nada más sacarlos, cuando aún queman un poco, rebózalos bien en azúcar glass hasta que parezcan montañas nevadas.
Consejos y trucos para preparar la receta de roscos de vino
Ya casi lo tienes, pero antes de que cocines, saca la libreta. Como todas las recetas caseras de toda la vida, el secreto está en los detalles. No queremos que te salgan unos pedruscos que sirvan de tope para la puerta, sino unos dulces que se deshagan en la boca. Así que, para que esta receta de roscos de vino te salga de nivel "estrella Michelin ", apunta estos consejitos que te van a salvar la vida (y el postre):
- Ojo con el tostado: Cuando tuestes la harina, no le quites el ojo de encima. Si se te pasa y se pone muy oscura, los roscos sabrán a quemado y eso no hay azúcar glass que lo arregle. Tiene que quedar color crema, suavecita.
- Vino de calidad, porfa: No uses el vino ese de cartón que tienes abierto desde hace un mes. Usa un buen Moscatel o un Málaga dulce; si el vino está rico de por sí, tus roscos van a saber a gloria bendita. Prueba con las opciones de vinos disponibles para comprar online en Bigcrafters.
- El aceite, siempre frito: Un truco de abuela total es "freír" un poco el aceite de oliva con una cáscara de limón antes de mezclarlo con la harina. Deja que se enfríe del todo antes de usarlo. Esto le quita el sabor fuerte al aceite crudo y da un toque profesional.
- No te pases de horno: Si los ves un poco blandos al sacarlos, ¡no te preocupes! Es normal. Si esperas a que estén duros dentro del horno, cuando se enfríen van a estar muy secos.
- El azúcar glass, en caliente: Para que el azúcar se quede bien pegada y cree esa capita blanca tan mítica, tienes que rebozarlos en cuanto puedas tocarlos sin quemarte los dedos. Si esperas a que estén fríos, el azúcar se resbalará y parecerá que les falta algo.
- Paciencia con el reposo: Sé que huelen que alimentan, pero si dejas que reposen de un día para otro en una caja de lata, los sabores se asientan y están mil veces mejor.
¿Con qué acompañar esta receta de roscos de vino? Ideas de maridaje
Ya tienes tus dulces listos, pero no los vas a dejar ahí solos en el plato, ¿no? Para disfrutar de esta receta de roscos de vino como Dios manda, hay que buscarle un acompañante que esté a la altura del trabajo que te has pegado. Como estamos con una de esas recetas caseras de toda la vida, el maridaje tiene que ser de los que reconfortan el alma, ya sea para una merienda de domingo o para cerrar una cena navideña con los colegas. Aquí tienes las mejores opciones para que cada bocado sea de otro planeta:
El combo de los cafeteros y amantes del té
Si eres de los que no perdona el café, estás de suerte. Un café con leche bien calentito o un "manchado" le van bien porque el amargor del café contrasta con el dulzor del azúcar glass. Si buscas la calidad más top, prueba las opciones artesanales de Cafés Lúa. Si eres más de té, tira por un té negro con un toque de canela o un Chai; las especias del té se van a dar un abrazo con el ajonjolí y la canela del rosco y vas a flipar con la combinación. Es el planazo perfecto para cuando fuera hace frío.
Para los que se vienen arriba con el copeo
Aquí nos ponemos tradicionales de verdad. Si quieres marcarte un tanto, saca una botella de tu licor favorito (puedes probar el de café, hierbas o de crema de orujo de Hijos De Rivera según lo valiente que seas). Al llevar vino dulce en la masa, estos roscos maridan de miedo con un Pedro Ximénez o un buen Moscatel fresquito. El truco está en que el licor potencie ese sabor a uva y matalahúva que ya tienen los roscos.
La opción más dulce: Chocolate y batidos
Si tienes el día goloso perdido, no hay debate: un chocolate a la taza bien espeso es el socio ideal para la receta de roscos de vino. Prueba prepararlo con este chocolate familiar a la taza o con chocolate en polvo con harina azucarado de Chocolate Express. Mojar el rosco de vino en el chocolate es una experiencia gastronómica. Y si prefieres algo más fácil y listo para servir, un vaso de chocolate a la taza origen República Dominicana de Pancracio hacen que el toque cítrico del limón de la masa resalte un montón.
Y ya estaría. Con esta receta roscos de vino te acabas de asegurar el puesto de "favorito de la familia" en las fiestas o en cualquier ocasión especial donde quieras sorprender. Son el acompañamiento perfecto para el café o para ese copazo después de comer. Lo mejor es que, si los guardas en una caja de lata, te duran semanas... aunque os aseguramos que no van a durar ni dos días. ¡A disfrutar!
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